RESEÑA: LADY MIDNIGHT, DE CASSANDRA CLARE

2.7.16



No sé vosotros, pero para mí existen cuatro tipos de libros:
Los que no me gustan, pero nada de nada.
Los que psa, puedo terminar aunque no me transmitan mucho.
Aquellos que me gustan y me hacen pasar un buen rato.
Y luego están... Esos. Esos pocos libros que te hacen derrumbar tu muro, con los que es igual de frecuente echarte a llorar de una que soltar una carcajada espontánea. Esos que provocan que le des puñetazos al cojín y que, cuando quedan pocas páginas para el final, ta hacen rogarle a Dios para que alargue los últimos párrafos.
Me entendéis, ¿verdad?
Pues os aseguro que puedo afirmar sin ningún deje de duda en mi voz que Lady Midnight se encuentra entre estos últimos. Y es que, tras más de un año y medio de espera, Cassandra Clare ha hecho posible que nos volvamos a sumergir en el universo de los Cazadores de Sombras y todo lo que eso implica, con historias de amor que te hacen tirarte de los pelos y personajes que son mucho más que un peinado y unos ojos bonitos.
Antes de nada, y por si hay dudas os lo digo: este es el primer tomo de una saga totalmente independiente de los demás libros escritos hasta ahora por la autora. Es decir, sí, aparecen personajes de otros volúmenes, pero prácticamente son personajes secundarios que la autora coloca ahí para hacernos sentir esa sensación de "Ay, dios mío... Yo te conozco"


El libro comienza presentándonos a Emma Carstairs, la protagonista, con la que, como no podía ser de otra forma, he quedado encantada. Es una chica fuerte, guerrera, capaz de valerse por sí misma, no de esas que se pasan la historia entera escondidas detrás de las espaldas de un tío. 
El caso es que, desde la muerte de sus padres cinco años atrás, Emma no ha dejado de investigar, ya que no está de acuerdo con la Clave (el gobierno de los Cazadores de Sombras), los cuales achacan los asesinatos a Sebastian Monstergern. Así que, junto con todos los residentes del Instituto de Los Ángeles, Emma se verá envuelta en una red de odio y misterio, en la que todo el mundo guarda secretos y nadie quiere revelarlos.
Uno de los puntos fuertes del libro es el ritmo que tiene, ya que, sin ser ni muy lento ni muy precipitado, consigue que no puedas despegar los ojos del libro durante toda la historia. Además, cada dos minutos ocurre "algo" que añade más intriga y tensión, y que te hace ansiar desesperadamente llegar al final.
Y, por supuesto, nadie que haya leído el libro podrá negar lo absorbente, realista y... fantástica que es la historia de amor principal. Y es que, al contrario de la mayoría de las novelas, no es un flechazo por un tiarrón cachas, no. En esta ocasión se trata del parabatai de Emma, Julian, su mejor amigo de la infancia y la persona en la que más confía. Y sí, es muy bonito observar cómo de esa profunda amistad surge el amor, cómo la confianza fiel y absoluta les une como dos extremos de una cuerda. Y que esto sea así le añade, si es posible, más ternura a la historia, ya que Cassandra no nos los vende como "Don y Doña Perfectos", sino que durante la historia podemos ver todos y cada uno de sus defectos, inseguridades y miedos. Y eso, amigos mios, los hace realistas, de un modo que nos es imposible no cogerles cariño desde la primera página.

"Cuando amas a alguien se convierte en parte de ti. Está en todo lo que haces. Está en el aire que respiras, el agua que tomas, incluso en la sangre de tus venas."

Debido a la muerte de sus padres y a la casi demencia de su tío, Julian se ve obligado a asumir el papel de padre ante sus cuatro (sí, habéis oído bien, cuatro) hermanos pequeños. Esto te permite entenderle, simpatizar con él y ver la responsabilidad que un chico de diecisiete años se ve obligado a asumir, ver que respira, aguanta y vive por los niños. Y observar que este tipo de amor que se respira en una familia unida impregna cada página es... simplemente maravilloso.
Y hablando de los Blackthorn, cabría a esperar que, siendo tan numerosos, no tuvieran personalidades realmente definidas, sino solo estereotipos asociados a su papel en la familia. Pues no. La autora consigue darles una redondez y complejidad a cada uno de los personajes, desde el más insignificante de todos a los protagonistas, que te hacen sentir como si los conocieras de toda la vida.

" 'Perteneces a donde te quieren,' dijo Emma. Era algo que le había dicho su padre, algo que ella siempre creyó. Ella pertenecía ahí porque Jules la amaba y los niños la amaban"

Y, respecto a la ambientación, seguimos en el mundo de los Cazadores de Sombras, pero en este libro se nos presentan nuevos aspectos del mismo, haciendo que sea una fantástica aventura redescubrir todos y cada uno de los rincones de este maravilloso universo.

¿Y vosotros? ¿Lo habéis leído? ¿Tenéis pensado hacerlo?





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